Orígenes e historia de Estepona
El origen de Estepona es complejo y en parte incierto, aunque su historia se remonta a la Antigüedad y está ligada a las diferentes civilizaciones que ocuparon la Costa del Sol.
Se cree que los fenicios, que establecieron en este punto un importante enclave comercial, denominaron a la zona Astaba, Astabbuna o Alexthebuna. Algunos historiadores relacionan Estepona con el antiguo poblado íbero de Salduba —aunque otros lo sitúan en Marbella—, mientras que otras teorías apuntan a Cilciana como posible origen de la villa.
En el cerro del Torreón se han hallado restos arqueológicos que podrían corresponder a estos primeros asentamientos, confirmando la presencia humana en la zona desde tiempos muy antiguos.
Época romana y dominación musulmana
Lo que sí está plenamente documentado es el paso de los romanos por Estepona. La ciudad, que permanecía fiel a los cartagineses, fue sitiada por Lucio Marcio y finalmente conquistada en el año 208 a.C.
Posteriormente, durante la Edad Media, Estepona vivió un periodo marcado por los enfrentamientos entre musulmanes y cristianos. En sus aguas tuvo lugar en 1342 una importante batalla en la que Alfonso XI resultó vencedor.
La conquista cristiana y el desarrollo de la villa
La villa fue conquistada definitivamente por Enrique IV, durante cuyo reinado se construyó el Castillo de San Luis, del que todavía se conservan restos en la actual calle Castillo, en pleno centro histórico.
Ya en el siglo XVIII, con algo más de 600 habitantes, Estepona obtuvo de Felipe V su carta de villazgo, un documento histórico conservado en el archivo municipal que le otorgaba independencia administrativa respecto a Marbella y plena jurisdicción civil y criminal.
Este hecho marcó un punto clave en la evolución de Estepona, consolidándola como una villa con identidad propia y sentando las bases de la ciudad que hoy conocemos.